19 de enero de 2013

Y las gracias en forma de J de fieltro

Pues esto es lo que ha salido como "gracias" para Jose Antonio (la historia aquí)
Se lo daré el lunes. Espero que le guste. Aunque es más de policía que de guarda de seguridad jejeje :)

letra de fieltro policia




18 de enero de 2013

Ese bombón - sonrisa

Después de una semana de trabajo para olvidar, de acumular, a la carrera, sin descanso, de muchas horas y muchos kilómetros andados (voy a terminar comprándome un podómetro, solo por curiosidad), y hasta de un bufido a destiempo, salíamos con el parabrisas a tope, ya de noche, con ganas de llegar a casa.
En la barrera de la puerta, Jose Antonio, sale de la garita con algo en la mano. Se acerca primero al coche de mi compañera, que baja la ventanilla. Acto seguido, sin prisa, bajo la lluvia, viene hacia mi.
Hago lo propio y me topo con un bombón a la altura de la nariz. "Ala, ¡gracias! ¿Y a qué se debe?". "El domingo es mi cumpleaños, así que ya sabes, el lunes me puedes traer el regalo".

Cuando se vuelve a meter a la garita me doy cuenta de que, en un abrir y cerrar de ojos, ha logrado, con su bombón y su sonrisa, borrar todo lo que tenía en la cabeza y poner una sonrisa en mi cara.

Al llegar a casa, después de una ducha, me he puesto a cortar y a coser. Sé que no espera nada a cambio, pero sin saberlo, ha convertido un mal día, en un genial comienzo de fin de semana. Y eso, se merece una sonrisa de vuelta. O eso espero.

Y es que al final, los pequeños detalles, son los que cuentan. ¿O no?


12 de enero de 2013

Boinita para Ainhoa

Pues sí, estas navidades, me pillé un catarrón bastanta elegante y entre moco y moco, me dió por hacer, a juego con la bufandita que os enseñé el otro día, una boinita... no había hecho nunca una, pero con la ayuda wassapera de Aisa y los videos de Tejiendo Perú, esto fue lo que salió. Lo que más complicado me sigue pareciendo es el tema de las tallas... 

Aun eso, la bonita se fué a Madrid. La enviaron los Reyes Magos de parte de Papa Noel y parece que al portero del edificio, le hizo ilusión ver el remite. :) Supongo que generar sonrisas, es la mejor recompensa. Ya sabéis que si queréis el patrón os lo mando (me ponéis un comentario y listo).
boinita tejida para niña
Vista por arriba

boinita tejida para niña 2
Vista por dentro

7 de enero de 2013

Rabo de buey guisado al vino

La primera vez que comí rabo, fue de casualidad, por una recomendación en un restaurante de Calatayud. Me pareció tan delicioso, que desde entonces, siempre que tengo la oportunidad y aparece en la carta, lo pruebo. Pero nunca lo había hecho en casa, y estas navidades decidimos lanzarnos a probar cómo queda en casa. Y después de mirar las veinte mil maneras de hacerlo, esta fue la nuestra (una mezcla de todas las que nos parecierons interesantes). El resultado: delicioso. Y no lo digo solo yo...
Espero que os atreváis. ¡Merece la pena!

Ingredientes (6 personas)


-          Rabo de buey (1.765 kg.)
-          6 ajos (40 gr.) enteros
-          2 cebollas (350 gr.) picadas
-          3 puerros pequeños (180 gr.) picados
-          3 zanahorias (180 gr.) picadas en cuadritos
-          3 tomates (400 gr.) pelados y troceados
-          1 vaso vino blanco
-          2 vasos vino tinto
-          ½ litro caldo de carne (Knorr)
-          3 hojas de laurel
-          15 granos de pimienta
-          4 clavos
-          Media cucharita de tomillo

Modo de preparación

Salpimentar el rabo. Se enharina y se echa aceite de oliva (3/4 de vaso) bien caliente en la olla express para dorarlo. Cuando se termina, se reserva.

Sobre el aceite anterior, se echa el ajo, la cebolla y los puerros y se rehogan. Se añade el tomate y por último la zanahoria teniendo cuidado que no se pegue la mezcla.
Cuando esté pochado, se introduce la carne que habíamos reservado y un saquito con las especias (laurel,  10 granos de pimienta, clavo y tomillo), y cinco granos de pimienta, para darle un hervor junto.

Después echamos el vino blanco y tinto y se da otro hervor para que se evapore el alcohol. Se añade el caldo 8 (o agua en su defecto), y se tapa la olla Express dejando cocer durante 40 minutos en cuanto sale la espita de la olla.

Al terminar el tiempo, se retira del fuego y se deja enfriar hasta que se puede abrir la olla. Al abrirla, comprobar que la carne está cocida (se despega fácil del hueso). Si no lo estuviera, dejad cocer un poco más con la olla abierta a fuego lento.

Se saca la carne de la olla, y con una batidora trituramos la salsa (no mucho, no importa que se note un poco la verdura). Después se introduce de nuevo la carne, y se deja hasta el día siguiente. 

¡Listo para degustarlo! ¡Que aproveche!


-NOTA:  Por supuesto podéis usar rabo de ternera o si tenéis suerte de toro. Los tiempos de cocción cambiarán un poco (menos el de ternera y más el de toro). 

6 de enero de 2013

Perdidos en la ciudad

Llevo casi un mes queriendo escribir algo sobre este programa de la cadena Cuatro. Los que me conocéis sabéis que no me gusta la televisión, y que hasta hace dos años, ni siquiera tenía una en casa. Pero llegó como regalo y se instaló en el salón, y para mi sorpresa, alguna vez hay algo interesante.

Perdidos en la ciudad, para mi, no tiene desperdicio. Tanto los etíopes como los indios amazónicos que vienen a visitar nuestro país después de que una familia haya pasado un mes con ellos, no hacen más que soprenderse con las simpleces y sin sentidos de nuestra sociedad: como cuando una de las chicas etíope, ve una mendigo en la calle y se pregunta cómo pueden dejar los del "poblado" que no tenga nada con todo lo que tienen, y se sienta a su lado y la invita a irse con ella a su tribu "nosotros te cuidaremos, vente con nosotros". O cuando no entienden que no se hablen las cosas para arreglar los problemas o que se discuta en la televisión. Cuando desde una azotea en Madrid después de mostrarles lo que trae la "evolución" sentencian "yo creo que esto no es evolucionar. No hay árboles y huele mal. No se puede vivir sin árboles. Nosotros no podríamos vivir aquí".

Es verdad que como todo programa de televisión, no se paran en estas cosas, ni profundizan en ellas, pero están ahí para quien quiera escuchar y entender. Creo que tenemos mucho que aprender de ellos.

Como para no reflexionar. Sin desperdicio.

Para los que no estáis en España, los podéis ver en mitele.es, aunque hay bastantes anuncios antes de que empiece el programa.
perdidos en la ciudad

Cuadrito de fieltro con el nombre de mi tocaya

Carmen, mi tocaya, se adelantó un par de semanas, y claro, todavía tenía a medias el regalito para su habitación. Ayer, justo antes de que se fuera a casa, y con chocolate y churros de por medio, pude llevárselo.
¡A ver si os gusta!
La idea la cogí de este blog. Tienen cosas preciosas.
cuadro fieltro nombre niña / niño

31 de diciembre de 2012

Bizcocho básico de yogur ... ummmmm

Cuando éramos pequeñas, mi madre de vez en cuando hacía bizcocho, usando de base un yogur natural. Creo que es un clásico en muchísimas casas. Hacía mucho tiempo que no lo hacía, y he pensado que para empezar el año desayunando rico, qué mejor manera que con un bizcocho casero.
Además, no se tarda nada en hacer.

Ingredientes
- 1 yogur de limón (de 125 gr)
- 1 yogur de aceite (de girasol o de oliva)
- 2 yogures llenos de azúcar
- 3 yogures de harina
- 3 huevos
- 1 sobre de levadura química (tipo Royal) - 16 grs
- Opcional: azúcar moreno


Preparación

En un bol echamos el yogur, las dos medidas de azúcar y los tres huevos. Batimos bien y añadimos el aceite. Seguimos batiendo (con las barillas si tenéis queda muy bien).
En otro bol mezclamos la harina y la levadura.
Añadimos los ingredientes secos sobre la mezcla líquida y mezclamos hasta que no se vea la harina.

Vertemos la mezcla en un molde previamente untado con mantequilla y harina (o aceite y harina) para que se desmoldee bien. Yo he usado un molde redondo de 21 cm de diámetro, pero cualquier otra forma vale. Espolvoreamos con azúcar moreno (opcional) para que quede crujiente por encima.

Precalentamos el horno a unos 180ºC solo calentando abajo. Metemos el molde en la parte media - baja del horno y bajamos a unos 170ºC y horneamos unos 35 minutos, hasta que pinchando en el bizcocho con una aguja, salga completamente limpia. Ponemos tres minutos solo arriba si no está tostado y ¡listo!

Trucos e ideas

- Es importante no abrir el horno a media cocción. Esperad mínimo 25 minutos para abrir la puerta y probar cómo está o para ver qué pinta tiene. Si no se parará la cocción y no quedará esponjoso.
- Ya sabéis que cada horno es un mundo, así que podríais necesitar un poco menos o un poco más temperatura. Y si tenéis aire, podéis cocerlo con la parte de abajo y el aire. 
- Podéis añadir trocitos de chocolate, fruta seca (yo esta vez he añadido arándanos que previamente he hidratado un poco), nueces... pero para que no se queden en el fondo, pásalos por harina antes. :)
- También podéis cambiar el sabor del yogur o ponerlo natural, que le da un puntito ácido muy rico. Y añadir rayadura de limón, o de naranja, coco... sustituir una pequeña parte de la harina por chocolate en polvo, meter rajitas de manzana en la masa, o piña...



30 de diciembre de 2012

Empanada de puerros super fácil y super rica

En mi casa es un clásico, supongo que desde que mi madre se la vió hacer hacer mucho tiempo a Arguiñano en la tele. Y la verdad es que suena raro, pero está buenísima.
Esta es la versión "light" ya que no uso nata como en la receta original.

Ahí va, espero que os guste.

Ingredientes
- 3 puerros grandes
- 1 cucharada de harina
- 200 ml de leche (aprox)
- Aceite, sal, pimienta blanca
- 1 huevo
- Masa para empanada (u hojaldre, según os guste más)

Preparación
1. Limpiar los puerros y partirlos en rodajas finas.
2. Cocer los puerros. Si lo hacéis en olla, poned agua, sal y un poquito de aceite y en 5 minutos desde que suba la válvula los tendréis hechos.
3. Escurrir los puerros.
4. En una sartén poner un poco de aceite (o mantequilla) y cuando esté caliente rehogar los puerros, salpimentar (con pimienta blanca), y añadir una cucharada de harina. Dar unas vueltas y poco a poco añadir la leche, removiendo. De esta manera se irá haciendo una bechamel ligera.
5. Batir el huevo y añadirlo a la mezcla de los puerros con la leche.
6. En una bandeja de horno, extender la masa sobre papel de horno y pinchar la parte de abajo.
7. Añadir el relleno y cerrar la masa. Se puede pintar por encima con clara de huevo para que quede brillante.
8. Precalentar el horno a lo indicado en el envase (en mi caso 200ºC) y hornear a media altura, hasta que esté dorada la masa. Como cada horno es un mundo, el tiempo variará. En mi caso necesité unos 20 minutos.
¡Y lista! Como opción, en lugar de echar leche, podéis echar un brick de nata para cocinar (200 ml). Quedará más contundente pero también muy buena.
Y si queréis hacerlo un poco distinta, en lugar de empanada, podéis usar masa de empanadillas y hacer mini empanadas individuales, metiéndolas en el horno, como expliqué aquí

Espero que os guste


23 de diciembre de 2012

Mi última tricotada: bufanda a ochos dobles para Ainhoa :)

El 25 bajo el árbol de la casa de sus abuelos, espero que también esté mi última tricotada a punto. Todo empezó por aprender a hacer ochos, para futuros jerseys, gorros o lo que haga falta y acabó en una bufanda de 1 metro 20 cms... La verdad es que nunca había hecho una y es la cosa más interminable que he hecho de momento, pero eso sí, los ochos, en este caso dobles, ¡ya no se me resisten!

Espero que la guste y se la ponga (que ya sabéis cómo son los niños..). Ahora estoy haciéndola una boinita (la primera que hago). A ver si para Reyes la tengo acabada (para el 25 no me da tiempo, que deshago más que hago) y así puede ir a juego en la vuelta al cole...

Para hacer el dibujo, Esperanza lo explica perfectamente aquí
A ver qué os parece :) Rosa, por supuesto, su color favorito.



18 de diciembre de 2012

Pollo en escabeche a la naranja - super rápido y riquísimo

De nuevo, una receta de las clases de Edu, un poco a mi estilo, ya que al no ir ese día a clase, es imposible que quede igual. Es un escabeche suave, super rico y que se puede hacer con otro tipo de carne, supongo. Además muy rapidito... espero que os guste y os animéis a probarlo.

Ingredientes
- 2 pechugas enteras de pollo (1 kg aprox)
- 3 zanahorias
- 1 cebolla grande
- 1 puerro
- 2 naranjas de zumo
- aceite de oliva (unos 200 ml)
- 1 vasito de vino blanco
- 1 vasito de vinagre
- 1 vasito de caldo
- 1 hoja de laurel
- 6 dientes de ajo
- un trozo de corteza de naranja
- sal y pimienta

Preparación
- Cortar la cebolla en juliana (tiras)
- Pelar y cortar las zanahorias en rodajas
- Pelar los ajos
- Cortar el puerro a la mitad
- Cortar un trozo de corteza de naranja
- Hacer el zumo de las dos naranjas

- Salpimentar las pechugas y en una sartén con un poco de aceite de oliva, sellarlas a fuego fuerte (por dentro quedarán crudas).
- En una olla, echar aceite de oliva y una vez caliente, los dientes de ajo enteros y la cebolla cortada. Pochar a fuego lento. Cuando esté medio hecha, añade la zanahoria, la corteza de naranja y el puerro. Rehogar. Echar el laurel y ocho granos de pimienta negra sin moler.
- Cuando la cebolla esté transparente, echar los líquidos: vinagre, vino, caldo y el zumo de naranja. Dejar un par de minutos y añadir las pechugas.
- Cerrar la olla y cuando suba la válvula, dejar 10 minutos.
- Apagar y cuando se enfríe, sacar las pechugas y cortarlas como que fueran solomillo.


Ya lo tenéis. Fácil ¿verdad?

Podéis añadírselo a una ensalada... como sugerencia del chef: lechuga, granada y queso fresco...

13 de diciembre de 2012

La historia de la nuez / Walnut story by Tim Leonard

Estando en Siem Reap, Camboya, tuve la suerte de ir a sentarme a comer, en donde tomaba café Tim.
Y es de esa gente que deja huella, quizá porque es feliz haciendo lo que hace. Y además cuenta muy muy buenas historias.

Tiene una página web llena de muchas cosas interesantes. Cotilleándola un poco, encontré la historia de la nuez (the walnut story), que con su permiso os he traducido hoy. Si queréis leer el original, seguid este link: The walnut story

Animáos a ver su página (www.tmleonard.com) No solo escribe, también tiene fotos preciosas.
Gracias Tim, for the conversation, the stories and allowing me to translate your story. I love it.

Ahí va: The walnut story



Un monje Zen relató una historia.
“antes de convertirme en monje, era un profesor de inglés en un instituto experimental cerca de Chengdo, en el sudoeste de China. Un día, cogí una nuez.
“¿Qué es esto?”
Contestaron en chino.
Escribí “nuez” y “metáfora” en la pizarra.
“Esta nuez es como una persona que conozco, muy dura en el exterior. Están muy seguras dentro de su cáscara. Nada les puede pasar. ¿Qué hay dentro de esta cáscara?
“Algo de comer”, dijo un chico.
“¿Cómo lo sabes?”
“Mi madre me lo dijo”.
“¿Crees todo lo que te dice tu madre?”
“Sí, mi madre siempre dice la verdad”.
“¿De veras?”
“Sí”.
“Bueno, eso está bien, pero me pregunto si las madres siempre dicen la verdad a sus hijos. ¿Por qué? Porque a las madres y a los padres les gusta proteger a sus hijos y mantenerlos a salvo. Especialmente a los más pequeños. Ahora estáis en el instituto y os estáis desarrollando como un ser humano más complete y maduro. Está bien que cuestionéis las cosas y encontréis la verdad por vosotros mismos. ¿Entendéis?
Algunos respondieron “sí”, otros asintieron pasivamente.
“Esta nuez es una metáfora de uno mismo. Un símbolo. El uno mismo que tiene miedo de tomar riesgos porque está “protegido” con su cáscara. Quizá la realidad es que la cáscara está vacía. ¿Cómo sabemos lo que realmente hay dentro?”.
“Es un misterio”, dijo otro chaval.
“Es cierto, es un misterio. ¿Cómo descubriremos qué hay en el interior?”
“Tienes que romper a abrirla”, apuntó otro chico con aspiraciones poéticas.
“Sí, vosotros o yo tendremos que abrir la cáscara, nuestra cáscara, liberarnos de la cáscara para saber qué hay en el interior. Esto puede dar un poco de miedo  cuando estamos condicionados y confortables llevando esa cáscara todo el día con nosotros, ¿no?”
“Es como nosotros mismos”, susurró una niña de la primera fila.
“Muy bien. Exacto. Son como nosotros mismos, esta cáscara y el misterio. Tenemos que tomar riesgos y saber que nada terrible va pasar, como cuando intentamos hablar inglés en clase.”
“Si no rompemos la cáscara, nunca sentiremos nada”, dijo otro niño.
Una niña en la parte de atrás de la clase dijo, “significa que es duro abrir nuestro corazón. Es duro conocer a otras personas y saber lo que están pensando, cómo se sienten.”
“Así es”, dije. “Nunca experimentaremos todos los sentimientos de alegría, amor, dolor, pena o amistad y nos perderemos la vida.”
La idea flotó sobre la clase mientras jugaba con la cáscara en mi mano.
“Conozco a gente que crecen muy cansados por añadir capa todos los días sobre su cáscara antes de salir de casa. Se va haciendo más y más pesada, día a día. Algunos incluso intentan llevarla una vez que son adultos. Parece que están vivos pero por dentro están muertos. Pero a veces, quizá les pasa algo importante a nivel emocional y deciden liberarse de su cáscara y ver lo que hay dentro. Se dicen “esta cáscara está volviéndose realmente pesada y estoy cansado de poner más en ella y llevarla a todos los sitios. Voy a arriesgarla”.
Rompí la cáscara en la mesa con mi mano. Se deshizo en trocitos. Los estudiantes saltaron del asiento sorprendidos.
“¡Hecho! Rompí mi cáscara. ¿La puedo recomponer?
“No”, dijeron
“Correcto, ha cambiado para siempre. La cáscara ha desaparecido”
Cogí pequeñas partes de la cáscara, apartándolas de la nuez.
“Mirad, está bien. Ahora es solo una vieja e inútil cáscara. Ya no existe. Es historia. Sé que va a tomar un tiempo quitar todas los trocitos de mi vieja cáscara. Quizá es justo y exacto decir que las pequeñas partes representan mis viejos hábitos, costumbre y actitudes. Eso pasó y ahora voy a tomar mis decisiones usando mi libertad y aceptando la responsabilidad de mis acciones y comportamiento. Y no me va a pasar nada terrible. Me siento más ligero. Ahora puedo ser auténtico.”
Esa es la historia de la nuez.