¿Qué tal se han portado los Reyes Magos de Oriente? ¡Espero que bien!
Los míos han sido muy generosos, la verdad y por eso hoy os voy a poner una receta especial a modo de regalo de Reyes ;)
Que sepáis que es el
"secreto" mejor guardado de mi compañero Manuel. Y es que, después de 13
años comiendo su empanada y su quesada el día de su cumpleaños en el
trabajo, y cada año, pedirle la receta de las dos cosas (están
espectaculares), este año, sin pedírselo (o quizá sí), me las dio,
pillándome tan de improviso, que las tengo apuntadas en unos trocitos de
papel sucio que tenía por la mesa... Espera jubilarse este año, y me ha
hecho la sucesora oficial del departamento. Todo un honor. Y un reto,
porque para llegar al nivel de perfección que tiene él en la receta, ¡me van a hacer falta 40 años de experiencia!
Sea como fuere, esta es la receta. Sale como para dos empanadas tamaño bandeja de horno (si la estiráis bien).
Ingredientes
- Medio kg de harina
- 1 vaso de vino blanco
- 1 vaso de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
- 25 grs de levadura prensada (disuelta en un poquito de leche templada) o medio sobre de levadura de panadero seca o un sobre de levadura tipo royal
Modo de hacerlo
- Mezcla muy bien la harina con la levadura y la sal en un bol.
- Añade el vino y mezcla con las manos
- Añade el aceite de oliva y mezcla hasta que consigas una bola muy manejable.
¡Lista para usar!
Vereis que queda un poco aceitosa, pero es así. :) Si queréis hacerla finita, puede ser que se os rompa, y la "tapa" de la empanada os resulte difícil de poner sobre el relleno. Un truquillo: extended la masa sobre un papel de horno y ayudaros de él para dar la vuelta a la masa... :)
Y un descubrimiento. Probad la harina de espelta en lugar de la harina de trigo. La masa tiene un punto tan diferente y ligero... riquísima!
Disfrutad mucho de este lunes festivo. ¡Feliz día a todos!